domingo, 19 de marzo de 2017

violeta.

soñé que lo mejor de nuestras vidas fue un sueño
de la revolución en tu cabeza soy dueño
la gente te quiere me arrancó a fruncir el ceño
que nunca supe nada ya lo se desde pequeño

me empeño en darle amor y en enseñarle a mi manada
que exploten los colores en su mente cual granada
tragando tanto humo de una sola bocanada
cuando abrimos la boca pero pa no decir nada

cafecito caliente se toma de madrugada
¿y que tan fresca estás para mandarte una cagada?
¿y que te ofrezcan más? ¿pa qué, si ya estás apagada?
y es que logré escapar con un paquete para nada.

si vos no apareciste es que a esa idea te entregaste,
no tenes una idea de la energía que gasté,
locuras que pegué, mal viajes que esquivé,
giladas y giladas que de mi cuerpo arranqué
me pregunto, ¿para qué?
siempre estoy así, ¿por qué?
solo quería saber si en realidad yo te importé

corte queda todo esto en mi corazón que guardé
ahora no se que hacer pero ponele que ya fue
si no sos vos es otra, u otro y lo averiguaré
igual cada día te veo en el sueño en el que te encontré.

siempre de colores pero nunca de violeta,
las flores son pa vos pero están bien en la maleta,
que tengas un buen viaje aunque seas tanto una careta,
encontrarte esta lejos y perderme ahora es la meta.

martes, 14 de marzo de 2017

introducción. un par de personajes.

lo tierno de cómo me mirabas me resulta siniestro
 los tiempos son como cartas y estabas jugando a esto 
quien nos trajo pa un lugar donde existir es poca cosa?
 te miro con los ojos cerrados y a veces sos tan hermosa
 estas a una distancia que no se cuenta ni se escribe en prosa
 y aunque estés acá al lado, nunca estas.
 una sonrisa que brilla y otra que corre detrás.
 perdidos en un mapa tan profundo como un atlas.
 y altas ganas de vivir que a veces vienen y te vas.
 la oscuridad no te absorbe y es complejo
 preferiría mirarte a los ojos, que mirarme en este espejo.
¿porque si me respiras tan cerca, ese color se ve tan lejos?
se siente eso, que a la larga te cansa 
se vende la cura pa la enfermedad mas mansa 
se bien de locura, no conozco la venganza
me doy cuenta que esos nudos solo existen en la panza 
y van saliendo pero bajo alguna fianza
aroma del recuerdo de un viento que no pegaba
masticando los tiempos pa no pensar en palabras
si, ya no estoy cuerdo y no te miente quien te hablaba
vas tirando los cuentos y unas sonrisas macabras 



domingo, 29 de enero de 2017

paréntesis

es un viaje como todo se siente diferente
vos
me sorprende como SABEMOS que ya no es lo mismo
yo
una pared de ladrillos con dos cuadros
él
un mate que está quedando tibio
ella
dos personas buscando el alivio
ellos
buscando una cura para algo que no existe
vos
te diste cuenta y no me lo contaste
yo
me voy yendo para otro lado
¿nosotros?
quiero encontrarme
yo
quiero poder contarte quien soy
yo
 estar seguro de lo que quiero
yo
dejar de buscar lo irreal
vos
un planeta adentro de una botella
vos, más todavía
una planta con nombre de 'ella'
él
(no es)
ella
(es pila)
ellos
(se miran)
(de nuevo),
respiran.

miércoles, 4 de enero de 2017

Acorralado.

Sueña que cae en el pozo mas profundo que hay,
en ese extraño lugar azul.
Todos lo miran, siente que se hunde.
¿las cosas nuevas nunca vienen bien? Quizá si.

No lo podemos saber.
Hay que ser buen aprendiz en la vida.
para saber armas tomar, y amar.
Antes que todo amar.

Un conflicto se presenta entre él y su pensar,
porque no sabe que decir, o como.
Era un cobarde, pero eso le bastaba.
Rodillas rasgadas y camisas perfumadas,
dan clases de moral y de verdades disfrazadas.

La evolución hizo su aparición.
El conflicto nos llevó a la introducción.
La idea era que siguiera de largo.
Que pena que si puede ser tres, siempre va a ser dos.

Soy mas de comprender, no tanto de comunicar.
Me quieren para escuchar y callado para opinar.

Se agarró una pierna pero no había tiempo,
aquella promesa lo tiene fichado.
Duele saber la verdad, y mas cuando está a nuestro lado.
Maldita mentira que lo tiene amordazado.
Y pensar que siempre termina así, acorralado.

lunes, 2 de enero de 2017

Lima-limón.

Iba por la rambla para poder ver el amanecer, era necesario aprovechar el verano de alguna forma, porque no lo había hecho en enero y febrero estaba llegando a su final. Sus pasos eran tranquilos, pero no precisamente lentos. Se sacó los lentes de sol verdes por un segundo, y se detuvo a observar el horizonte. Nubes. "Que embole", dijo, un poco pensando y un poco para afuera. "¡Y que le vamos a hacer si las cosas tienen que ser de esta manera, muchacho!" exclamó mas fuerte aún, entre risas, recordando que aunque su andar fuese el de siempre, seguía borracho. "Vos también podes sentir las cosas locas que siento yo, ¿sabías?". El perro negro que por allí pasaba lo miró con las orejas prendidas a esa conversación unilateral. "Vos me miras asi porque un poco me esta dando pelota tu cabeza, y eso porque sabe que tengo razón, loco; sea lo que sea que este adentro de ese craneo animal que tenés". Comenzó a acercarse, pero tropezó con un cordón que tenía desatado. Volvió a pararse, un tanto mareado, mirando el cielo nublado de la rambla de buceo; y suspiró. Le extendió la mano al can para que lo registrara, y procedió a acariciarlo atrás de las orejas. "Vení", dijo con un tono mas serio, "vení que te tengo que contar unas cosas". Perro y persona, lado a lado, caminando por la playa, y una sensación diferente en el cuerpo de cada uno. "Yo se que vos y yo no vemos las cosas de la misma manera, pero no tiene nada que ver con nada y te quiero igual loco, te quiero pila, porque vos entendes que yo tengo abundante amor adentro y me gusta estar así". Le dió un trago a la botella de lima-limón caliente que todavía llevaba en la mano, y la tiró al suelo con fuerza. Donde cayó la botella, se sentó. El perro también se tiro, a su lado, despues de suspirar. Así se quedaron unos cuantos minutos, hasta que él soltó una carcajada. "Dale, decime". El perro lo miró, girando la cabeza, y lentamente se incorporó en sus cuatro patas. Con la boca agarró un palo, y empezó a diseñar algunas figuras. Al principio creyó que el perro estaba jugando, pero de pronto, y por suerte, lo entendió. "¿Vamos?". Estaba escrito en un dialecto que nunca había visto en su vida, pero supo interpretarlo. Sonrió, se paró casi que de un salto, y corrió hacia la orilla, tirando su camisa blanca y los lentes por el camino. Se despojó también de su teléfono y sus llaves, dejando caer además un paquete de hojillas. Estaba solo con sigo mismo, el perro, y su sonrisa. Se detuvo de golpe en la arena fría, donde el agua podía mojarle los dedos. "Gracias loco", dijo mirando a los ojos al perro, sintiendo todo lo que éste llevaba consigo. Él afirma que vió un aura, un algo inexplicable, un sentimiento, emanando de la oscura silueta del animal, a la misma vez que lo escuchó decir: "otro amanecer de pocas luces".

jueves, 15 de diciembre de 2016

¿la vida nos está llevando pa algún lado? es una pregunta en serio.

Solía pensar que la vida siempre nos está llevando pa algún lado, que todo lo que pasa iba a tener sentido eventualmente, desembocando en alguna otra cosa, como si lo que acontece funcionara bajo algún sistema de "recompensa", que las cosas pasaban siguiendo algún camino determinado. Más tarde me di cuenta de que esto es algo básico, y bastante parecido a la religión en si, donde se impone la voluntad y pensamiento de alguien o algo ante la nuestra, la del ser que toma una decisión. ¿Qué es en sí tomar una decisión, teniendo en cuenta esto? Es un concepto muy amplio, por supuesto, pero se queda sin significado si existe el "destino", donde ya estaba premeditado de alguna forma el accionar humano que uno podría considerar como impredecible, errático. Yo tenía una decisión como el acto consciente de una persona de hacer, pensar o decir algo sobre todas las demás posibilidades existentes. Pero realmente esto no tiene sentido, si nos basamos en algún concepto como Dios o el destino. Me re complican la cabeza asuntos como este, y escribirlo no tiene ningún punto ya que no planeo llegar a nada con esta reflexión. Tampoco creo que la idea se esté expresando con claridad. Creo que lo que quiero decir es que estoy re confundido sobre todo y me pongo a reflexionar acerca de cosas así para distraerme de que tengo que estudiar. Pa pero es que la vida es tan abierta, y solo pensar en que ahora mismo podría abrir la puerta de casa (luego de tomarme el trabajo de vestirme y eso, pa mantener la decencia), e irme de alguna forma a cualquier lado del mundo, hace que me de rabia estar sentado escribiendo en la computadora. Saber que mi cabeza está produciendo información 24/7 me desespera. Hay un número literalmente infinito de cosas que existen y nunca se me van a pasar por la mente, en toda mi vida. ¿Estoy desperdiciando el tiempo acaso? Toda acción o pensamiento es un momento que invertí en eso y no otra cosa, y jamás voy a recuperar. Buenas Noches. Yo tampoco entendí. 

viernes, 7 de octubre de 2016

Imagen mental.

Estoy escribiendo esto sin ningún motivo en especial, y con nada en la mente para comunicar. Solamente me impulsa el hecho, la idea, de que tecleando un par de cosas puedo expresar una idea de la magnitud y profundidad que yo quiera. Seguro, uno puede tener montones de impedimentos para ponerse a escribir, circunstancias determinadas que te bloquean la cabeza, o el acceso a la computadora. Pero nunca nos olvidemos de la masqueclásica dupla "papel y lápiz". Qué sentido tiene que los mayores momentos de inspiración para escribir un cuento o una canción sean en física a las nueve de la mañana? no sé si vale la pena arriesgarme a perder un poquito del conocimiento que esta vomitando el profesor para escribir algún texto que termina sin expresar nada realmente, y sin embargo lo estoy haciendo. Mentira. Ahora mismo son las siete y pico de la mañana y estoy sentado en frente de una pantalla. Y sin embargo, palabras atrás hice creer a quien sea que lea esto de que me encontraba en una situación completamente distinta. ¿Que loco eso, no? Cómo se crea en la cabeza una especie de imagen pero que no es cien por ciento visual sino que simplemente está ahí, acompañando a la par lo que perciben los ojos. Uno de los pocos procesos mentales que realmente me interesa es eso, lo que mis amigos y yo llamamos “las imágenes mentales”. Todo comienza con una imagen mental, LA imagen mental, que no puedo explicar realmente porque es algo completamente personal, pero es un momento donde lo visual se vuelve muchísimo más intenso que cualquier otra cosa que se esté percibiendo. No ocurre bajo nada en especial, simplemente ocurre. Sentís que es un recuerdo que te gustaría almacenar en una “galería” pero en el cráneo.  Me acuerdo que la primera vez que sentí esto fue en mi patio, con un par de amigos, charlando de nada y riéndonos de cosas que no daban gracia. ¿Por qué? No tengo ni idea. Pero me alegro de que haya sucedido. También recuerdo haberles mencionado la “imagen mental” y que se rieran de eso. Sin embargo ahora es un concepto más como… (Pausa, acá me quedé pensando en que compararlo. No importa. El tema es que es algo más). Y el darme cuenta de que la imagen mental está ahí, y la estoy sintiendo con alguien más que yo, ta impresionante. Esto es más que nada a modo de pregunta, me gustaría mucho que a raíz de esto alguien pudiera compartir conmigo sus pensamientos sobre esto, porque por ahí es una pelotudez y no se entiende para nada (lo cual es bastante probable), o es una idea que revoluciona la neurociencia (no creo, pero no perdemos nada con esperar). Sin mucho más que eso, me retiro en esta ocasión comiendo un bizcocho. Mentira, pero cómo quedan unos bizcochos, ¿eh?